Para el Dr. Luis Daniel Rey, la medicina nunca se limitó a un diagnóstico de consultorio. Definido como un médico rural y comunitario, ha dedicado su vida a la atención de salud integral en zonas donde los recursos y especialistas suelen ser escasos. A lo largo de su carrera en hospitales de áreas rurales, su tarea abarcó desde el control de niños sanos y embarazos hasta la clínica médica, intervenciones de cirugía menor y traumatología.
A pesar de haber alcanzado la etapa de la jubilación en el ámbito público, la inactividad no forma parte de sus planes. El Dr. Rey continúa ejerciendo la profesión en el sector privado, impulsado por un hábito de trabajo que mantiene desde sus años de estudiante, cuando combinaba las aulas con el esfuerzo laboral diario. Afirma que, mientras conserve las condiciones físicas aptas, seguirá prestando su servicio a la comunidad, al tiempo que aprovecha esta nueva etapa para disfrutar de la familia y compartir momentos con su hija, quien también ejerce la medicina como pediatra.
En diálogo con Radio Metro, el médico remarcó que la práctica de la medicina rural exige comprender el entorno, las costumbres y la forma de comunicarse de la gente local. En estos contextos, el abordaje clínico abarca de manera indispensable la prevención, el tratamiento y el seguimiento continuo para lograr la recuperación completa del paciente e integrarlo nuevamente a la vida social.
Asimismo, destaca el profundo lazo afectivo que se construye con la comunidad. En el campo, el paciente se convierte frecuentemente en un vecino amigo que expresa su agradecimiento con gestos cotidianos, como invitaciones al hogar o presentes de la producción local —desde gallinas y huevos hasta un cabrito—.
Para el Dr. Rey, la salud es un estado integral físico, psíquico y social. Por ello, enfatiza la importancia de la empatía: saber escuchar, descifrar las dinámicas familiares y adaptar la comunicación para pacientes que no saben leer, garantizando que comprendan el cuidado de su salud y la toma de medicamentos. Una muestra de que, más allá de los años de servicio, el compromiso con el bienestar del otro continúa intacto.



























































