El domingo 27 de septiembre amaneció sin actividad administrativa en Chepes. Como ocurre habitualmente en los fines de semana, la gestión pública descansaba, las dependencias permanecían cerradas y la flota de vehículos municipales debía, en teoría, estar resguardada en sus respectivos depósitos a la espera de la jornada laboral del lunes. Sin embargo, para una de las camionetas de la comuna, la jornada del domingo tenía marcado un trayecto muy distinto: la pasión por el fútbol regional.
En la localidad de Malanzán se respiraba clima de cancha. El equipo local se medía contra Estudiantes del Tala en un encuentro vibrante que convocó a simpatizantes de la zona. Pero entre el movimiento habitual de la hinchada, y la hilera de autos particulares estacionados sobre la calzada, un detalle rompió la rutina y despertó la indignación de los transeúntes: la presencia indiscreta de un vehículo del Estado municipal de Rosario Vera Peñaloza.
Se trataba de una Toyota Hilux 4×2, patente AD-449-RQ, propiedad del parque automotor comunal. La camioneta no estuvo de paso, ni trasladaba insumos de emergencia, ni formaba parte de un operativo intercomunal. Llegó con tiempo de sobra antes de que el árbitro diera el pitazo inicial y permaneció en el mismo lugar, parada a la vista de todos, hasta que concluyeron los 90 minutos de juego y la multitud comenzó a descongestionar el predio. Un funcionario municipal decidió convertir el rodado oficial en su transporte privado para ir a ver el partido a más de ochenta kilómetros de su departamento.
Las preguntas que la gestión municipal debe responder
El hecho excede la simple imprudencia de fin de semana e instala interrogantes insoslayables sobre la falta de control, la ética en la función pública y la custodia de los bienes que pertenecen a toda la comunidad:
– ¿Qué hacía un vehículo oficial fuera de su departamento en un día inhábil? Salir de la jurisdicción departamental hacia el departamento Juan Facundo Quiroga requiere una orden de servicio firmada, una justificación de interés público y una hoja de ruta habilitante.
– ¿Existe alguna actividad oficial en la cancha de Malanzán un domingo por la tarde? La única convocatoria institucional en el lugar era el espectáculo deportivo entre dos clubes de la liga local, un evento estrictamente recreativo y ajeno a la agenda de gobierno.
– ¿Quién paga el combustible y el desgaste? El trayecto de ida y vuelta, sumado al uso operativo del vehículo, representa un gasto en combustible, lubricantes y amortización que no salió del bolsillo del funcionario que disfrutaba del partido, sino de las arcas municipales que financian los contribuyentes de Rosario Vera Peñaloza.
El uso arbitrario de la propiedad pública para beneficio o esparcimiento personal es una de las muestras más explícitas de la naturalización del privilegio. Cuando un funcionario utiliza los recursos del pueblo como si fueran de su patrimonio personal, la camioneta estacionada al costado de la cancha deja de ser un simple detalle del paisaje dominguero para convertirse en un símbolo claro de impunidad y falta de respeto a los vecinos.
A continuación se comparte El informe de Detalle del Dominio del rodado en cuestión:



























































