Tras una capacitación clave dictada por personal técnico de la capital provincial, las autoridades locales ya cuentan con las herramientas y el sustento normativo para sancionar a los infractores.

Rodríguez explicó que el pasado día 12 arribaron capacitadores pertenecientes a las áreas de Transporte y Tránsito de la Municipalidad de la Capital para instruir a los agentes locales en el uso de los sonómetros, los instrumentos de medición acústica con los que se constatarán los decibeles permitidos en la vía pública.

Con esta implementación, Chepes se convierte en el segundo departamento de la provincia en adoptar este tipo de controles tecnológicos y específicos sobre la contaminación sonora.

De acuerdo con lo establecido por la ordenanza vigente, los valores tolerables en la circulación de vehículos deben encuadrarse entre los 75 y los 90 decibeles. Al superar estos niveles, la conducta se convierte automáticamente en una falta punible.

En cuanto al esquema de sanciones, la funcionaria detalló el impacto económico y operativo que tendrá la norma:

– Multa en primera instancia: Se fijará un valor equivalente a las 60 unidades fijas.

– Reincidencia: En caso de reiterarse la infracción, el monto ascenderá a las 80 unidades fijas.

– Retención vehicular: Todo rodado que sobrepase los decibeles permitidos (ya sean motocicletas, autos o transporte de carga pesada) será retenido y trasladado al Parque Automotor de la Municipalidad.

El control sobre los caños de escape adulterados o deportivos será estricto. Al constatarse la irregularidad, el personal de tránsito procederá a la retención y retiro del caño de escape antirreglamentario, el cual quedará en depósito municipal sin posibilidad de ser devuelto al infractor.

Para poder retirar el vehículo del playón comunal, el propietario estará obligado a llevar un repuesto o caño de escape que cumpla con las normas de sonoridad adecuadas y realizar el cambio en el mismo lugar de la retención.