Tras la caída de unos 200 mm de agua en la zona, el personal de Vialidad ha intensificado sus labores para mejorar los caminos más afectados. El foco principal está puesto en la Ruta 29, donde se habilitó con éxito un desvío de 3 kilómetros cerca del kilómetro 19 que logró resistir las últimas precipitaciones. Actualmente, los operarios trabajan en mejorar un segundo desvío hacia el sur para permitir la doble circulación y en reparar alcantarillas a la altura del kilómetro 20 para desviar el agua hacia los campos y evitar nuevos deterioros.
Trabajo en el interior 
Las cuadrillas también están presentes en zonas como Villa Casana, Las Toscas y San Rafael, priorizando la seguridad de los docentes y trabajadores que transitan a diario. Para estas tareas, Rubén Pérez, encargado de los trabajos, destacó la colaboración de la intendente Laura Carrizo, quien puso a disposición camiones regadores y maquinaria de apoyo para agilizar las obras. A pesar de enfrentar problemas técnicos, como la falta de repuestos específicos para las máquinas niveladoras, el equipo mantiene su compromiso trabajando incluso los días sábados.
Pedido de precaución y denuncia por robo de materiales
Desde Vialidad se hizo un llamado urgente a la conciencia social tras detectar el robo de piedras que habían sido colocadas para reparar un socavón en la zona de Chepes Viejo. Se recordó a la población que retirar materiales de las rutas es un acto penado y que perjudica gravemente la seguridad de todos.
Finalmente, se solicita a los conductores, especialmente a camioneros y docentes, transitar con mucha precaución ya que las máquinas continúan trabajando en las calzadas y algunos tramos pueden ser estrechos o presentar arena acumulada. La prioridad actual del organismo es “dar paso” y asegurar que todos puedan llegar a destino sin inconvenientes.