El procedimiento se llevó a cabo por el personal de la D.D.I. Durante el control, se identificó un automóvil que transportaba en el baúl un animal vacuno de pelaje negro, con señales visibles y sin autorización correspondiente para el traslado.

Tras consultas con SENASA, se dispuso que el animal debía ser devuelto a su lugar de origen ante la falta de permisos exigidos para su transporte. Asimismo, se estableció comunicación con el propietario del animal, quien acreditó la posesión del animal mediante registro oficial.