Giuliana Peiretti es docente y dialogó en exclusiva con RADIOMETRO, comentando que ella tomó el colectivo al medio día del viernes en la terminal de Mendoza con rumbo a la ciudad de Chepes y en el viaje le tocó como compañero, a un hombre joven quien luego de iniciado el viaje, entablaron conversación como comúnmente sucede, en la cual le manifestó que era de Oran, Salta pero que viajaba hacia San Juan.
Luego de varios kilómetros de viaje, el hombre sacó dos yogures y le ofreció uno a ella, puesto que iban a perder la cadena de frio y antes de que se calienten le propuso comer uno ella y el otro él, yo comí un poquito de ese yogur, y luego lo guardaron en una bolsita para luego tirarlo, y posteriormente ella se durmió.
Cuando llegó a la ciudad de Chepes, se despertó y se percató que su compañero de viaje no estaba, porque tal como se lo había manifestado se bajaba en la ciudad de San Juan. Es en ese momento cuando la chica empieza a buscar sus cosas, las cuales constaba de una cartera con su documentación y billetera, en la cual le faltaban dinero, en total $500.000 que tenía en efectivo y le faltaba además una bolsa con regalos que traía para sus hermanos la cual estaba en el guarda equipaje arriba de su asiento, por tal motivo supuso que era el hombre que iba sentado a su lado.
Cuando se quiso poner de pie, se sintió descompuesta, no de la manera de querer vomitar, sino de una descompostura de no sentir las piernas, de no tener fuerzas para ponerse de pie y caminar, desorientada, mareada, por ello le manifiesta al chofer que se sentía mal, y que le faltaban sus pertenencias y ante ello la ayudaron a sentar a la orilla del colectivo, y aún así lo que sucedió después donde la atendieron la policía y el personal de salud no lo recuerda muy bien, solo recuerda por partes, la atención brindada en la ciudad de Chepes y luego de haber pasado un día del hecho siente efectos de lo que le dieron para poder roberle.


























































