Carlos Pérez y María Victoria Caillava son dueños de un campo no muy lejos de la casa de Catalina, la abuela de Loan Danilo Peña, que los invitó al almuerzo familiar tras el cual desapareció el nene.
Apenas empezaron a ser investigados por la justicia de Corrientes, la pareja presentó su coartada con detalles como que Pérez estaba más nervioso porque jugaba River que porque no aparecía el nene de cinco años, que había salido a caminar con su tío Antonio, una pareja de amigos del hombre y otros chicos que estuvieron en el almuerzo.
Laudelina Peña, tía de Loan, intentó instalar la hipótesis de que Pérez y Caillava manejaban el auto que supuestamente atropelló a Loan. Según la mujer -que está detenida por falso testimonio- el matrimonio mató al nene y lo sepultaron casi en seguida en un campo de la zona.
Camila Núñez, que entró a la familia tras casarse con Diego “Huevo” Peña, fue la primera en desmentir a Laudelina. Incluso aseguró que “varias personas en la casa de la abuela Catalina” intentaron sobornarla ofreciéndole una “nueva vida en Brasil a cambio de inculpar a cualquiera de los detenidos”.
“Ellos grababan audio de mi voz para que yo inculpara a alguien, pero cuando ellos hablaban pausaban el audio. Creo que pudieron haber sido policías, pero no sé a quién protegían”, explicó la joven en julio pasado.
La existencia de su antigua relación con Pérez “era vox populi” al inicio del caso, pero nadie la mencionó en la justicia hasta la fecha.
Pérez, por su parte, quedó detenido al igual que Caillava luego de que los perros de la Policía detectaran en su auto restos odoríferos correspondientes a Loan Danilo Peña.




























































