Este no es el primer incidente de este tipo con los caballos de la Guardia Real. En el pasado, ha habido reportes de comportamientos agresivos similares, incluyendo un caso en el que una mujer recibió un cabezazo y otro donde una turista fue lanzada por los aires al intentar tocar uno de estos animales.
Estos eventos subrayan la importancia de respetar las señales y advertencias en lugares turísticos, especialmente cuando se trata de animales que, aunque entrenados, pueden reaccionar de manera impredecible ante la cercanía de extraños. La Guardia Real y las autoridades continúan instando a los visitantes a mantener una distancia segura para evitar este tipo de incidentes.



























































