De campera azul y gorra bordó, el padre devenido en coach de boxeo rodeó a las adolescentes y dio indicaciones todo lo que pudo, con sendos “por abajo” y “dale” donde hicieran falta.
Mientras tanto, otros estudiantes de la misma escuela de Ramos Mejía hicieron las veces de testigos y camarógrafos, y hasta alguien capturó el momento en que el hombre dio por terminado el round.
“Se sacaron la bronca, córtenla, loco“, anunció el padre antes de dar por terminada la pelea, cuyo puntaje y resultado no trascendió así como tampoco se supo -hasta el momento- qué la provocó.



























































