En febrero, un joven 20 años murió en Rosario luego de ingresar en un pozo de la Empresa Provincial de la Energía de Santa Fe (EPE) para robar cables subterráneos de alta tensión, quemó el 90% de su cuerpo. Por su parte, en mayo cuatro cuerpos fueron encontrados dentro de una camioneta abandonada frente al Hospital Municipal de Bahía Blanca. Aseguran que habían intentado robar una serie de cables en la zona.



























































