Sin embargo, uno de ellos, identificado como Bruno Das Silva Martins, de 22 años, falleció en el centro asistencial Sao José poco después. La tercera víctima, de quien no trascendió su identidad, continúa grave.
Según el testimonio de sus familiares, Antonio se fue de donde se hospedaba sin avisar, pese a las advertencias de la dueña de la finca sobre el peligro de esa localidad. “Los patrones no querían que salga a la ciudad porque era un lugar muy peligroso”, contó su mamá al medio local El Territorio.
La Policía informó que en el fondo de la vivienda donde ocurrió el ataque encontraron a otro chico de 22 años y a un adolescente de 16 que portaba un arma calibre .38 con cinco municiones. El menor confirmó que el arma era suya, pero dijo que no participó de los crímenes, sino que había llegado hasta allí alertado por el tiroteo para darle “apoyo a sus amigos”. Igualmente quedó demorado.




























































