Más tarde, en DDM comentó: “Creo que estuvieron como dos horas. Fue una vida. Cuando estás agachada con todos los chicos… Veía a uno tranquilo, pero los otros dos estaban más exaltados. Se ve que pensaban que era millonaria…“, Y aclaró: “Vivo al día. Dios me iluminará“.
Por último, contó que cuando los delincuentes se fueron, su hija más chica, Carolina, se sentó a tocar el piano: “Lo hizo para descargarse… Quiero que se recuperen mis hijos, porque si se recuperan ellos, me recupero yo“.




























































