Francisco, de 86 años, suspendió ayer todas sus audiencias previstas por “un ligero estado gripal”, informó el Vaticano.
“Las audiencias del Santo Padre previstas para esta mañana han sido anuladas por causa de un ligero estado gripal”, comunicó ayer el director de la oficina de Prensa de la Santa Sede Matteo Bruni en un comunicado.
El pontífice, que el 17 de diciembre cumplirá 87 años, tenía entre las audiencias previstas para el sábado una reunión con el presidente de Guinea Bissau, Umaro Sissoco Embaló, entre otras actividades.
Luego, “a primera hora de la tarde” de Italia de ayer, el Papa se sometió a una tomografía computarizada “para excluir el riesgo de complicaciones pulmonares” en el Hospital Gemelli de Roma, informó el Vaticano a medios acreditados a través de un mensaje en Telegram.
Tras la TAC, que dio negativo, “el Papa volvió a Casa Santa Marta”, su residencia en el Vaticano.




























































