“El ruido fue muy fuerte, se cayeron muchas cosas. La estructura se vino abajo y no pudimos ver dónde cayeron los escombros porque estaban dentro del sitio de construcción“, describió una testigo, Lidiane Dias, al sitio O Globo de Brasil.
La víctima fatal murió apenas se desplomó el andamio, pero sus cinco compañeros quedaron suspendidos en el aire, luchando contra el viento, el vértigo y la ley de la gravedad mientras se desarrollaba un operativo con 10 dotaciones de bomberos, una grúa y un helicóptero.
Sólo uno de los obreros necesitó asistencia médica en el Hospital de Campo Limpo.
La empresa constructora Eztec, responsable del proyecto, publicó un mensaje oficial a través de medios de Brasil en el que se lee: “El caso está bajo investigación y, en este momento, lo que se sabe es que hubo un accidente en la plataforma de trabajo y seguridad. La empresa seguirá todas las recomendaciones de las autoridades competentes”.




























































