La infiltración sirve para aliviar el dolor y es una solución provisional antes de la cirugía de artroplastia de cadera, a la que Lula da Silva se someterá en octubre y que se espera que resuelva definitivamente el malestar del mandatario.
El presidente ya había anticipado que el último viaje internacional que haría antes de la cirugía sería para participar en la Asamblea General de la ONU, que se realiza esta semana en la ciudad de Nueva York, en el este de los Estados Unidos.
Lula da Silva añadió que posteriormente iba a “parar” porque sufre de dolor constante para el que no hay otro remedio que la cirugía.




























































