La tormenta Daniel fue calificada por los expertos como un fenómeno “extremo en términos de cantidad de agua caída”. Afectó en los últimos días Grecia, Turquía y Bulgaria, con un saldo de 27 muertos.
En el este de Libia, donde se están los principales yacimientos y terminales petrolíferas, la Compañía Nacional de Petróleo (NOC) declaró el “estado de máxima alerta” y “suspendido los vuelos” entre los centros de producción, donde la actividad se ha reducido drásticamente.
Tamer Ramadan, funcionario de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) afirmó: “No tenemos cifras definitivas” pero alertó que “el número de desaparecidos se acerca a los 10.000”.
“Las necesidades humanitarias superan con mucho las capacidades de la Media Luna Roja Libia e incluso las del gobierno”, explicó Ramadan desde Túnez.

































































