El espectacular incendio también involucró a cinco automóviles estacionados en la calle, a una farmacia cercana y a algunos pisos de la estrecha calle donde se produjo el incendio. El alcalde Giuseppe Sala aseguró que no fue un ataque terrorista.
Por las llamas resultó herido el conductor de la furgoneta por quemaduras en una mano, después de que intentara apagar el incendio que se inició en el motor del rodado. Los tubos transportados estaban destinados a un centro médico cercano.
Como medida de precaución, 300 alumnos de una escuela debieron ser evacuados sin problemas ante el peligro de que el humo pudiera inundar el establecimiento. Tras media hora de la llegada de dotaciones de bomberos, el fuego pudo ser controlado y el alcalde de la ciudad llevó tranquilidad a la población.





























































