Uno de los vecinos salió desesperado para impedir que las piedras cayeran sobre su auto que se encontraba en ese momento en el “campo de batalla”. En tanto que otro residente pudo observar que un integrante de la banda se encontraba herido, le corría sangre por la cara producto de esta lucha.
Según los testigos de la reyerta, ante tamaño descontrol y con el temor de que algo peor sucediera, llamaron a la policía para que intervenga y detuviera a los trasnochados, pero los encargados de la seguridad pública nunca aparecieron. También comentaron que estas riñas son una constante en el barrio. Al parecer los jóvenes se envalentonan y actúan de esa manera a cuando están intoxicados por alguna sustancia prohibida, que suele abundar en ese barrio, o bajo los efectos del alcohol.

























































