De acuerdo con la Policía, la mujer había recibido órdenes en la ciudad de Kobane, ubicada en el nordeste de Siria y bajo control de movimientos kurdos, aliados del PKK. Sin embargo, ese partido desmintió cualquier vinculación con el ataque.
“Nuestra gente y el público democrático saben muy bien que no estamos relacionados con este incidente, que no atacaremos directamente a civiles y que no aceptamos acciones dirigidas a civiles”, sostuvieron en un comunicado.
El ministro del Interior de Turquía, Suleyman Soylu, anunció que 46 sospechosos fueron detenidos, algunos de ellos en el mismo lugar que Ahlam Albashir. “Los terroristas fueron atrapados con una operación exitosa. Si no se les hubiese capturado iban a huir hoy a Grecia”, aseguró.
Todavía ninguna organización se atribuyó el atentado. Entre 2016 y 2017, Estambul fue azotada por una serie de ataques reivindicados por el grupo islamista radical Estado Islámico (EI) y por combatientes kurdos.


























































