Más tarde, Casilda se instaló con su familia en Buenos Aires, hasta que en la década del ’70 decidió seguir los pasos de su hijo, que se mudó a Mar del Plata por cuestiones laborales.
Primero vivió en el barrio Don Bosco y luego en la zona de Pompeya.
A principios de la década de 2000 Casilda emigró a España junto a su familia, pero el viaje de regreso no duraría mucho: 13 años después volvió a instalarse en Mar del Plata.
Casilda vivió sus últimos días en una Residencia Geriátrica en la zona norte de Mar del Plata, donde era visitada por sus dos hijos, ocho nietos, ocho bisnietos y tres tataranietos.
El año pasado, el Concejo Deliberante local la había declarado ciudadana destacada de Mar del Plata.
Casilda contrajo el coronavirus justo antes de la Navidad de 2020, cuando tenía 113 años, por lo que fue la persona con mayor edad en recuperarse.
También se había convertido en la cuarta persona más longeva del mundo en recibir la por parte de profesionales del PAMI la vacuna contra el coronavirus.
Al momento de su muerte Casilda era la mujer más longeva del país y, desde enero último también de América Latina tras la muerte de la brasileña Antonia da Santa Cruz, como consta en el sitio especializado Gerontology Wiki.
Además, era la cuarta de mayor edad en todo el mundo, según la misma fuente.





























































