Es decir, durante dos años habían vivido como “familia” en la propiedad, mientras la nena figuraba como desaparecida en los registros policiales. Pero se trataba en realidad de un verdadero secuestro.
“Los detectives usaron una herramienta para quitar varios de los escalones de madera, y fue entonces cuando vieron un par de pies diminutos. Al retirar los escalones, la nena y su secuestradora, Kimberly Cooper, fueron encontradas escondidas en el recinto oscuro y húmedo”, dijo la policía de Saugerties mediante un comunicado.
Tanto Shultis como su padre fueron procesados y liberados, pero continúan involucrados en el caso, mientras que Cooper fue detenida y enviada a la cárcel del condado. La nena, que se encuentra en buen estado de salud, en tanto fue entregada a su tutor legal y pudo reunirse con su hermana mayor.


























































