El cordobés se realizó estudios médicos este jueves por la mañana en el Centro Rossi, y se determinó que deberá pasar por el quirófano. Ahora, en el cuerpo técnico y médico de River confían en que Suárez podrá hacer una buena pretemporada de verano y tener un 2022 con mayor continuidad.
La lesión en la rodilla derecha de Suárez data de un desgaste que empezó a generarse en agosto del 2012 cuando estaba en el Anderlecht de Bélgica y que produjo inconvenientes en el tendón rotuliano y hasta una cirugía en la rótula. Esa dolencia le hizo caer una transferencia al CSKA de Rusia en 11 millones euros y repercutió más adelante, en octubre de 2013, con una rotura del ligamento cruzado anterior y al año siguiente con la misma lesión.




























































