El intérprete reveló que mientras vivía en el aeropuerto no pudo salir a conocer a su hija recién nacida y sólo pudo hablar con su esposa, Sadia, por teléfono y fue en ese momento que le dio las instrucciones para que huyera al aeropuerto: “Recibimos información de que la gente estaba siendo asesinada o desaparecida. Por mi afiliación (al ejército), sabía que mi casa sería la siguiente. No era cuestión de ‘si’, sino de ‘cuándo’”.
Sadia con su hija de apenas 15 días salieron hacia el aeropuerto con todas sus pertenencias pero un uno de los puestos de control que había en la ciudad, los talibanes les incautaron los documentos y el dinero en efectivo que tenían.
Las personas se agolpaban en la puerta del aeropuerto y fue ahí cuando Hameed vio a su esposa con la pequeña bebé en medio de la multitud: “La bebé morirían aplastada, lo sabía”, ante la escena el hombre le pide desesperado a un marine que lo ayudara a salvar a su bebé.
“Me dijo que lo único que podía hacer era levantarla por encima de la alambrada, pero que podría lastimarse. Le dije que me arriesgaría. Prefiero que se haga daño a que muera”, dijo.
El marine estuvo de acuerdo y, con Hameed agarrándolo de las piernas para estabilizarlo, logró tomar a Liya y pasarla para el otro lado, y esa fue la primera vez que el intérprete vio y pudo sostener su hija por primera vez.
Luego de comprobar que la pequeña estaba en buen estado de salud se apresuró para poder sacar de la multitud a su esposa que hacía pocos días había dado a luz. Sadia se había desplomado por el agotamiento pero finalmente pudo ingresar, reunirse con su esposo y su hija, y tomaron un vuelo de evacuación que los sacó del país y los puso a salvo.





























































