Luciana Ruarte es una joven de Chepes, que totalmente indignada por a situación que le tocó vivir en la madrugada de este sábado, decidió hacer un posteo mediante su red social Facebook para dar a conocer lo que le sucedió cuando concurrió a la Guardia de emergencia del Hospital Zonal.
Por lo expresado en su publicación, se acercó hasta el nosocomio a las 03 de la madrugada del sábado, y grande fue su sorpresa cuando se encontró con que la puerta de la Guardia se encontraba cerrada, pero no tan solo eso, estaba trabada con unas sillas para imposibilitar cualquier ingreso y con las cortinas cerradas sin que se pudiese observar absolutamente nada hacia el interior. La joven manifestó a RADIOMETRO que concurrió porque “a mi novio se le cruzo un perro en la avenida, y se golpeó, termino muy herido. Quisimos ir al hospital para curarlo, y estaba la ambulancia en la entrada, las cortinas cerradas, y las sillas de espera estaban trabando la puerta de la Guardia“.
´La indignación de Luciana, más que justificada por cierto, está respaldada en los anuncios rimbombantes que desde hace un tiempo se realizan desde la institución sanitaria, incluso con la visita del Ministro de Salud el pasado Viernes, pero las palabras aún no se están traduciendo en una mejora efectiva en la calidad de atención de los pacientes, que siguen siendo derivados, sufren demoras en la atención, o lo que es peor, concurren por una urgencia y se encuentran con que la GUARDIA DE URGENCIAS está totalmente cerrada, lo cuál es inadmisible.
Lo peor de todo es que no se trataría de la primera oportunidad en la que pacientes que concurren se dan con este tipo de postales, ya que en varios comentarios de la publicación vecinos, e incluso personal que cumple funciones en el mismo hospital refuerzan el posteo realizado. Según la información suministrada por personal del hospital se aplica esta metodología en altas horas de la noche, ya que en varias oportunidades han intentado ingresar a las salas en horarios no permitidos, o se han acercado personas que se encontraban ebrias, pero que no está totalmente cerrado, solo se colocan las sillas para escuchar cuando alguien ingresa.


























































