La justicia mexicana abre así el camino para que se despenalice en todo México la interrupción voluntaria del embarazo, una práctica muy desigual allí ya que solo cuatro estados de los 32 han legislado sobre el tema. En el resto se manejan con normas restrictivas que apenas contemplan los riesgos para la madre, las malformaciones del feto y los casos de violación como causas no punibles para abortar, y como sucede en varias partes del mundo no siempre se cumplen.
Este lunes la Justicia contribuyó a avanzar en una materia en la que la administración de Manuel López Obrador se niega a legislar para no tener “enfrentamiento”, según manifestó el mandatario quien tampoco se manifestó en contra.
Las mujeres “y personas gestantes”, como se han referido a ellas constantemente los jueces en sus votos, no podrán ser castigadas penalmente en ningún momento por abortar en México. “El Tribunal demuestra así, con hechos y sentencias, que su único compromiso es con la Constitución y con los Derechos Humanos”, señaló Zaldívar.


























































