De hecho, señaló que, en caso de que Lula gane las elecciones de 2022, “existe el riesgo de que Brasil se convierta en una hacienda de un país que no quiero nombrar”, en una clara referencia a China, principal socio comercial brasileño desde 2009.
El mandatario ultraderechista dijo que “se debe aprender de los errores de los otros” y citó también los casos de Cuba y Venezuela.
“Hasta en Chile, por más que la economía vaya bien, la política también debe estar bien, no podemos esperar que esto ocurra en Brasil”, afirmó Bolsonaro, quien volvió a alentar el fantasma del fraude en las urnas electrónicas que según él favorecerían a Lula el año que viene.
Esta declaración se dio apenas unas horas después de haber recibido al embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, para homenajearlo con una torta de cumpleaños en el Palacio del Planalto.
El ex vicepresidente Scioli cumplió un año como embajador, año a lo largo del cual Brasil volvió a convertirse en el principal socio comercial de Argentina.
Junto a Scioli, Bolsonaro aseguró el martes pasado que “nosotros queremos que a la Argentina le vaya bien. Cuenten con nuestra buena voluntad. La rivalidad es sólo para el fútbol. Voy a hacer todo para que las crisis sean superadas. Lo que más me interesa hoy es felicitarlo. Y felicitar al Gobierno argentino”.
Scioli destacó, también, el apoyo de Brasil a Argentina en las negociaciones ante el FMI.
En tanto, la Cámara de Diputados brasileña rechazó una enmienda constitucional para alterar el sistema electoral como quería Bolsonaro, quien sostuvo ayer que, entonces, las elecciones de 2022 “no serán confiables”.


























































