Frente al local que se alquiló para que comience a funcionar como nueva oficina de la Guardia Urbana, se reunieron los casi 25 empleados que en su mayoría hacen 11 años que vienen trabajando en negro en dicha labor y que reclaman el pase a planta permanente.
Acompañados por el delegado gremial de CTA, Nicolás “Kito” Avila dialogaron con RADIOMETRO para hicer visible su situación, donde Avila manifestó que ya elevaron una planilla con el listado completo de los más de 20 trabajadores y trabajadoras de la Guardia Urbana, para que sea firmada por el Intendente departamental y poder exigir ante las autoridades provinciales el reclamo justo que hacen, pero ya pasó más de dos semanas y aún no tenemos respuesta de Pérez.
Así mismo cada una de las trabajadoras relató lo que vienen soportando desde hace casi 11 años, ya que no solo trabajan en la intemperie, sino que hacen 5 años que no le brindan ningún uniforme por lo que a penas terminan de cumplir el horario de sus funciones deben volver a su casa y lavar el mismo para poder utilizarlo nuevamente al otro día, a pesar que en más de 4 oportunidades le pidieron el talle desde el municipio departamental para brindarle el uniforme que hasta el día de hoy nunca llegó, y siguen utilizando el mismo uniforme (ya desgastado) desde hace 5 años.
Además remarcaron que durante todo el año pasado se los hizo trabajar en prevención en plena pandemia, y solo le dieron un barbijo, le prometieron mas insumos sanitizantes pero desde el municipio nunca llegó lo prometido y luego la hicieron cumplir funciones para Defensa Civil Municipal, donde la enviaron a los ingresos de la ciudad, y no le acercaron ni un solo barbijo, ni guantes o algún otro elemento sanitizante para resguardarse del COVID-19 teniendo que comprar o hacerse barbijos para poder cumplir con el trabajo que tienen.
Recalcaron que en esto 11 años que llevan trabajando, jamás tuvieron obra social, seguro de vida, ART, o algún otro beneficio y que con el último aumento de la provincia, su sueldo asciende a $13.000 en donde todos tienen familia que mantener y que siguen trabajando porque no tienen otra salida laboral, dejando en claro que “ya no aguantamos más esta situación, vemos pasar los años, nuestras vidas y aún no tenemos ningún beneficio.” Manifestaron.
Al finalizar, expresaron que de no tener una respuesta justa a su reclamo de mejoras laborales, piensan poner una carpa permanente frente al edificio de la Municipalidad Departamental y que no trabajarán hasta que no les resuelvan su situación.


























































