Cuando los presuntos cazadores se percataron de que habían sido vistos, dejaron caer un hacha y una bolsa con sus provisiones con el objetivo de escapar de sus persecutores. Uno de los cómplices fue arrestado y las autoridades todavía buscan al tercer hombre, según confirmó un ejecutivo del parque, identificado como Gareth Coleman, en el mismo comunicado difundido en redes sociales.
Uno de los sospechosos fue quien informó a los agentes de que el grupo se había cruzado con una manada de elefantes y les alertó de que no estaba seguro de que su cómplice hubiese conseguido escapar. No obstante, su compañero fue hallado “pisoteado”, según relata el comunicado del Parque de Kruger, y que lamentablemente había fallecido a causa de sus heridas.
Las autoridades recuperaron, además del hacha y la munición, un rifle de caza y otros suministros probablemente usados en la recogida ilegal de marfil, prohibida terminantemente por los convenios internacionales. El parque de Kruger es una de las principales reservas del continente, conocida por su abundancia de elefantes, leones, rinocerontes, leopardos y búfalos.



























































