Vecinos que residen en el Barrio “El Alto” de esta cabecera departamental, se comunicaron con RADIOMETRO para exponer mediante registros fotográficos su molestia ante la falta de respeto por parte de otros miembros de la comunidad que arrojan su basura sin medir a quién perjudican haciendo esto.

Según los testimonios recogidos esto se da apenas a unos escasos metros de donde se encuentran los domicilios, y aprovechan que el complejo habitacional se encuentra rodeado de terrenos baldíos, por lo que es propicio para que se generen basurales improvisados, lo cuál no es una justificación, sino todo lo contrario, ya que los residuos son desparramados en primer lugar por los perros y luego llevado al interior del barrio por el viento que arrastra los restos más livianos.

Consultados sobre si sospechan de alguien en particular, los molestos vecinos concluyeron que “esto no se le puede atribuir a quienes viven en El Alto, ya que nosotros utilizamos el contenedor que tenemos para tirar la basura, por lo que pensamos que se trata de personas que vienen de otros sectores de la ciudad hasta este lugar”.

Amparados por la escasa iluminación que tiene el acceso al barrio, hay aún gente en lugar de tomarse la molestia de llevar su basura hacia algún canasto o contenedor prefiere generar microbasurales lejos de sus domicilios pero quizás cerca de otras viviendas las cuáles no les importan en absoluto si perjudican. A veces somos “gente amiga”, otras ni por asomo.

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